el balance de la batalla

Después de la batalla con Vegeta


Momentos después de la partida de Vegeta, los muy lastimados vencedores apenas si pueden moverse. Goku tiene gran cantidad de huesos rotos y sólo puede esperar a que lo recojan. Por su parte, Krilin a duras penas puede renquear de un lado a otro, Gohan permanece inconsciente luego de su traumática retransformación y Yajirobe no para de quejarse tras haber sido vapuleado por Vegeta. Ese momento coincide con la llegada de la nave en donde venian Bulma, Kamesennin, Karinsama y una casi histérica Milk, la cual prácticamente se arroja de la nave gritando y chillando por su hijo, e incluso agrede al propio Goku. Luego arranca a su "pobre bebito" de los brazos de Krilin entre lamentos y lloriqueos (espectáculo lamentable, por cierto), a pesar de las aseveraciones de Krilin en cuanto a que Gohan se encuentra bien, sólo un poco golpeado. Cuando los amigos de Goku se dirigen a ayudarlo, quedan impresionados por la extensión del daño sufrido. Krilin se disculpa con Bulma y le informa de la muerte de Yamcha, pero ella no le da mucha importancia, pues considera que bastaría esperar un año para pedirle a Shen Long que reviva a aquellos que murieron por la batalla. Goku le explica que al morir Pikkoro también murió Kamisama, y con él toda la posibilidad de revivir a sus amigos gracias a Shen Long. Bulma se niega a creerlo, y asegura que Karinsama percibió la fuerza vital de cuatro y que Pikkoro debía ser uno de ellos. Pero cuando se da cuenta de que el cuarto es Yajirobe, rompe a llorar desconsoladamente.
Todos están tristes y furiosos. A pesar de ser un antiguo enemigo, todos llegaron a respetar al nuevo Pikkoro, incluso el viejo Kamesennin. Deciden llevar a los heridos a un hospital, pues Karinsama no tiene más Senzu y le tomará al menos un mes cosechar más. Se preparan a partir y Krilin comenta sobre las palabras de los saiya cuando vieron por primera vez a Pikkoro y lo identificaron como proveniente de otro mundo. Sus palabras se ven interrumpidas por Kamesennin, quien está tan impresionado que no se siente seguro de guiar la aeronave, por lo que Bulma, un poco más controlada, lo releva. Además, con todos los lamentos de Milk, los cuales se incrementan en volumen una vez que Gohan se despierta ("¡Mi pobre angelito!" ¡No te preocupes! ¡Mamá está a tu lado! ¡Mamá está contigo!"), el comentario de Krilin se olvida temporalmente. Ponen al tanto de los hechos a Gohan, acerca del saiya y los demás supervivientes. Yajirobe le increpa a Milk que si bien Gohan es su hijo y es normal que esté preocupada por él, también es la esposa de Goku y debería por lo menos atenderlo mientras llegan al hospital. Milk responde que no le debe nada a un hombre que ha hecho que lastimen a su querido hijo, que él nunca debió pelear, que la Tierra no requiere el sacrificio de un pobre niño, etc, etc,etc (insisto, un espectáculo lamentable).

Bulma, ahora más centrada, pregunta a Krilin acerca de sus palabras anteriores y éste logra recordar claramente el nombre del planeta de Pikkoro: Namek, mundo del cual es originaria la magia que creó a Shen Long. Krilin y los demás se emocionan ante la posibilidad de salvar a Kamisama, pero la lógica Bulma los devuelve a la Tierra ("Krilin, a proposito, ¿sabes dónde queda ese planeta?"). Todos enmudecen , pero entonces Goku se comunica telepáticamente con Kaiousama y le pregunta si conoce la localización del planeta Namek ("¡Por supuesto que lo sé, yo lo sé todo!"), con gran sorpresa de todos los presentes, pues oyen claramente la conversación telepática en sus cabezas. Ello se debe a que Goku todavía está en shock por haber usado tal nivel de Kaiouken. Consultando su libreta de apuntes, Kaiousama indica las cordenadas de Namek a partir de la Tierra, SU83 por 9045YX. El dato casi atraganta a Bulma, quien pide a Kamesennin que tome el volante un rato y se pone a calcular furiosamente. Mientras tanto, Kaiousama les cuenta que hace mucho tiempo la población de Namek fue exterminada, de modo que lo más probable es que no haya nadie que pueda activar las Dragon Ball originales. Con su poder ubica la dirección de Namek y comienza a buscar signos de vida, hasta detectar aproximadamente un centenar, dispersos por todo el planeta (irreverentemente, Yajirobe se pregunta cómo será encontrar a 100 personas, todas parecidas a Kamisama). Ahora, con la seguridad de la existencia sobrevivientes de ese mundo, empiezan a considerar la posibilidad de revivir también a Yamcha y a Tenshin Han.
Bulma les suelta la cruda verdad: con la tecnología actual tardarían 4339 años (más tres meses) en alcanzar Namek. Sin embargo, Krilin sugiere recurrir a los navíos personales de alta velocidad de los saiya, del cual todavía tienen un control. Ello hace renacer las esperanzas y todos continúan muy animados al siguiente día, en donde incluso se dan el lujo de bromear sobre el estado de cada uno ("Goku, estás hecho una momia", le dice Krilin a un prácticamente envuelto Goku) e incluso vanagloriarse de que tanto Krilin como Gohan sólo tendrán que pasar en el hospital tres días, mientras Goku tiene para unos cuatro meses. Yajirobe está molesto porque no fue admitido, a lo que Karinsama responde que lo único que le interesaba al gordo era probar la comida del hospital. Krilin se suma a la conevrsación y cuenta a todos cómo Yajirobe, luego de herir a Vegeta con su espada y felecitarse por ello, pasó a arrastrarse y rogar perdón cuando se dio cuenta de que esté no había muerto (la anécdota no complació en absoluto a Yajirobe). Antes que la solución pasase a mayores, llega una cambiada Bulma, quien muy contenta prende el televisor. Todos ven la noticia en donde se habla del descubrimiento de la nave personal de Nappa, y Bulma decide que deben apropiarse de dicha nave. Entonces activa el control remoto, pero lamentablemente, sea porque se equivocó de código o porque estaba preparado para sentir a un saiya, la pequeña se destruye por completo.

Mientras discuten, se aparece Mister Popo (para gran sorpresa de Bulma), quien directamente solicita que alguien lo acompañe , pues ha encontrado algo que cree es una nave espacial. No está seguro, pero cree que es la nave con la cual Kamisama llegó a la Tierra en su huida de la destrucción de su mundo. Aunque no está muy convencida, Bulma se sube a la alfombra mágica de Mr. Popo y ambos desaparecen de la vista de sus amigos, para aparecer en una helada zona de la Tierra en donde Bulma encuentra el artefacto más extraño que jamás haya visto. Un cuerpo central ovoide con protuberancias que recuerdan a un insecto, soportado por cuatro pilares que fungen como tren de aterrizaje. Bulma no reconoce el material y exige a Mr. Popo que le explique por qué está tan seguro de que es una nave.
El le cuenta entonces que Kamisama una vez habló de cómo llegó a este mundo con instrucciones precisas de esperar por un pariente, quien nunca llegó. Hizo de la nave su hogar, pero tras unos treinta años se dio por vencido y desencadenó los hechos que alcanzaron luego a Goku y sus amigos. Le explicó que la nave funciona con comandos hablados (en el idioma de Namek, por supuesto) y para demostrarlo grita "pikkoro", lo que hace que una plataforma se desprenda del vientre de la nave y baje hasta ellos. Cuando ambos están sobre ella, la palabra "pikkoro" hace que vuelva a su posición anterior.
Ya en el interior de la espectacular nave, Bulma confirma que Kamisama es un nameksiano y que muy probablemente en alguna parte de ella exista el camino de vuelta a su mundo. Investiga el panel de control, pero no encuentra signo alguno de switches o palancas, y entienden que debe funcionar como la puerta. Bulma trata de ordenarle mediante comandos hablados, pero pronto se da cuenta de que sólo responderá al idioma de Namek. Mister Popo entonces le dice que él conoce ciertas palabras, e incluso le comenta que la palabra "pikkoro" significa "mundo equivocado" (Bulma entiende así la ironía del título que Pikkoro se daba a sí mismo: Pikkoro Daimakou significa "Gran Señor Demonio del mundo equivocado"). Bulma le pide a Mr.Popo que ordene a la nave que vuele. Ante el sitio a donde ir, Bulma responde "¡A cualquier sitio! Veamos...¿Qué tal Júpiter?" y en un abrir y cerrar de ojos están en órbita del gigantesco gaseoso. Bulma está impresionada y emocionada: ahora está segura de que podrán llegar a Namek y salvar a sus amigos.

De vuelta en el hospital, Bulma les cuenta que con la capacidad de la nave nameksiana sólo tardarán unos treinta días en llegar, y que las reparaciones requeridas apenas tomarán cinco días, tras los cuales deberán partir. Mr. Popo no puede ir (pero promete enseñarles el lenguaje) y Goku tampoco, mientras no tenga las "Senzu" para recuperarse, de modo que Bulma debe ser "voluntaria". Sin embargo, no quiere ir sola, así que solicita compañía (Yajirobe no desea ir y una "gentil" oferta de Kamesennin es rápidamente rechazada) y sólo queda Krilin. Sin embargo, Gohan sorprende a todos insistiendo en que debe ir para salvar a Pikkoro. Milk comienza con su cantaleta de siempre, la cual incluso lleva al paciente Goku al límite, pero entonces un "¡URUSAI!" (significa "ruidoso", pero en este contexto se usa precisamente para hacer callar a alguien) de Gohan deja sin habla a Milk, quien no puede creer que su hijito la haya hecho callar. Gohan se disculpa, pero su decisión está tomada y luchará contra los saiya o contra lo que sea para salvar a sus amigos, quienes murieron protegiendo la Tierra. Ox Satán, su abuelo, acepta su decisión y convence a Milk de que ha perdido. Goku también queda impresionado con la fuerza de carácter de su hijo y todo queda acordado: la fecha de despegue será en diez días, al mediodía desde el Kame House.

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