las esferas de namek

Las esferas de Namek


Al amanecer del otro día, Krilin despierta a Dende para las últimas direcciones y pronto llegan al hogar del Patriarca, en la punta de un pilar rocoso. Los recibe Nail, su ayudante y guardaespaldas, quien los lleva rápidamente ante el anciano. Deben apresurarse, pues está cercana su muerte. Levitan hasta el nivel superior y Krilin se sorprende ante el tamaño del Patriarca, quien le agradece haber arriesgado su vida al salvar a Dende. A pesar de ello, no desea entregarle la esfera a Krilin, especialmente luego del recuento de víctimas. Dende entonces habla acerca de las esferas en la Tierra y concluye que debe haber sido un nameksiano viviendo allí. Krilin explica la razón por la cual están allí y los enemigos a quienes se enfrentan. Al oír de las nuevas capacidades de Vegeta, el anciano se pregunta si éste podría ser un super saiya. Para verificar todo lo que ha dicho, coloca su mano sobre la cabeza de Krilin y así puede ver sus memorias del pasado, confirmar todo y darse cuenta de que es una persona noble. Le entrega la esfera, pero le advierte que no le servirá mucho, pues él está a punto de morir y pronto las esferas no le servirán a nadie. Krilin responde que no importa, pues así al menos podrán evitar que se abuse de su gran poder. Le advierte a Krilin que si Freezer aparece, Nail tendrá que luchar a muerte con él. Le pide que se acerque para entregarle un "poder durmiente", el cual podrá usar para escapar. Al colocar su mano sobre la cabeza, le transfiere una cantidad de energía sorprendente y Krilin se admira de su nuevo poder. De pronto está desaparece, sólo para ser usada cuando sea necesario (de allí el nombre de "poder durmiente"). Le pregunta al anciano si está bien que traiga a otra persona para recibir dicho "poder durmiente". Cuando le contesta que sí, pide a Dende que espere allí mientras va por Gohan. Con su nuevo poder, la velocidad de vuelo de Krilin es sorprendente y aprovecha para llevarse la esfera a lugar seguro.

En su cueva, Bulma le pide a Gohan que deje de entrenar y vea el radar. Una esfera se dirige hacia ellos a gran velocidad y otra parece estar situada en la misma villa exterminada por Vegeta, así que Gohan decide recoger dicha esfera. Cuando llega, ve un espectáculo desolador: todos los habitantes han sido asesinados. Gracias al radar, encuentra fácilmente la esfera que Vegeta había lanzado al lago, la recoge y se tira con ella.
En la nave de Freezer, Zabon espera impaciente a que transcurra 30 minutos para que Vegeta quede curado, con el fin de empezar a torturarlo y obtener la sexta esfera. Mientras, decide ir a entrevistarse con Freezer. Ese es el momento que esperaba Vegeta: su recuperación ha sido más rápida de lo que se esperaba y por naturaleza saiya, ahora es más fuerte que antes de ser herido. Entonces acaba con el esbirro encargado de los tanques regenerativos y abre un tremendo boquete en la nave. Cuando llegan Zabon y Freezer, asumen que Vegeta ha huido y Zabon sale en su persecución. Sin embargo, Vegeta anda suelto por la nave, buscando las esferas, las cuales encuentra rápidamente. Se pregunta cómo hará para llevárselas, pues Zabon está en el exterior de la nave, así que inicia una inteligente maniobra de señuelo. Les grita que todavía está en la nave y mientras Zabon vuelve al interior, una tremenda explosión sacude uno de los lados de la nave y hacia allá se dirigen tanto Freezer como Zabon. Vegeta aprovecha la oportunidad para abrir un boquete por el otro lado y lanza las esferas por allí. Luego, se sumerge para escapar, enmascarando su aura para no ser detectado por Zabon, quien con su scouter no tiene posibilidad de detectar las esferas. Sus problemas se ven acrecentados con la amenaza de Freezer, quien le advierte que morirá si no encuentra al fugitivo.

Vegeta está muy satisfecho con los resultados de su plan y todo parece irle de maravillas, especialmente cuando detecta el paso de Krilin. Lo indentifica como uno de los terrestres con quienes combatió antes, pero lo que más lo alegra es que está cargando, según él, la última de las esferas que necesita. Se lanza en su persecución, pero debido al despliegue de energías utilizado es detectado por Zabon, quien vuela para interceptarlo. Vegeta también lo detecta, pero considera esto una ventaja para él, pues ahora está seguro de poder derrotarlo con relativa facilidad. Krilin aterriza frente a Bulma, sorprendiéndola. Esta se admira del tamaño de la esfera y le comunica a Krilin que Gohan ha ido para recuperar la esfera que Vegeta dejó en la villa arrasada. En eso llega Vegeta, para sorpresa de todos. Exige la entrega de la esfera y Krilin está consciente de la enorme ventaja que el saiya tiene sobre él. Para acentuar el problema, aparece Zabon, quien esta vez no está dispuesto a dejar ir vivo a Vegeta. Como siempre Bulma se deja impresionar por la presencia de un hombre guapo, pero Krilin le advierte que es un demonio. Esta vez Vegeta exige a Zabon que se transforme de inmediato en su forma poderosa, cosa que Zabon hace rápidamente, para espanto de Krilin y Bulma. Apesar del incremento de fuerza, esta vez los mejores golpes y movimientos los realiza Vegeta (al haberse regenerado de sus anteriores heridas, su nivel de pelea también es superior). Krilin trata de aprovechar esto para escapar con Bulma, pero Vegeta lo impide. Zabon emerge del agua donde había sido lanzado. Vegeta le anuncia que está apunto de morir y le explica sobre la característica saiya de elevar su energía cuando se recupera de sus heridas (lo que le explica mucho a Krilin acerca de las mismas características en Goku). Zabon ataca una vez más, pero Vegeta lo atraviesa con su mano y luego lanza un rayo dentro de él. Antes de morir, Zabon le desea a Vegeta que pueda vencer a Freezer. Sin oponente, Vegeta exige nuevamente la esfera y Krilin no tiene otra solución que entregársela. Vegeta está tan satisfecho que cumple su promesa y se retira sin matar a nuestros amigos. Estos sólo pueden rezar para que Gohan no se cruce con él en su camino de vuelta.
Lamentablemente, el camino de ambos está destinado a cruzarse. Por suerte para Gohan, detecta el "ki" de Vegeta a tiempo y aterriza para esconder la esfera. Vegeta también lo ha sentido y al llegar a la zona por donde se ha escondido Gohan, grita que hacerse ver o de lo contrario destruirá todo el lugar. Gohan se ve obligado a revelarse y Vegeta lo reconoce como el hijo de Kakarotto. El niño recibe una terrible impresión cuando ve a Vegeta con la esfera, pero esté lo tranquiliza, pues la esfera "solo es un regalo" y para conseguirla no ha matado a Krilin. Le pregunta a Gohan acerca del extraño aparato que tiene, y éste contesta "es un reloj". Vegeta se da por satisfecho y comenta acerca de la atrasada tecnología humana. Luego le pregunta a Gohan acerca de su padre y confirma que todavía no ha llegado. Aunque golpea duramente a Gohan, le perdona la vida, pues después de todo, quedan muy pocos saiya como para andar acabando con ellos. Gohan queda dolorido pero contento, pues logró salvar la esfera. Vuelve con sus amigos y juntos deciden dejar la cueva, pues saben que Vegeta no tardará en darse cuenta. Ello a pesar de las protestas de Bulma, quien no quiere dejar la casa cápsula ("¡cómo es posible que dejen a una señorita sin tocador!"). Adicionalmente, bajan su nivel de energía a cero y justo a tiempo, pues Vegeta pronto llega al lugar donde dejó la última esfera y al no encontrarla descubre cuán limpiamente el chiquillo lo engañó. Se da cuenta de que el aparato no era un reloj y furioso vuelve a toda velocidad a la cueva, en donde por supuesto ya no están nuestros amigos. Reniega y reniega, pues sabe que sin todas las esferas todo es inútil. Decide que lo mejor es esperar a que nuestros amigos se manifiesten para quitarles la esfera faltante. Por su lado, Gohan y Krilin vuelan bajo y lento (para evitar la detección) en camino hacia el hogar del Patriarca, para que Gohan reciba una carga de "poder durmiente".

Dos días más pasan y vemos a Goku continuar con su extenuante entrenamiento. Ya ha llegado al límite de las 100 gravedades. Sus movimientos se ven normales en dicha gravedad y para llevarse más al límite, se lanza a sí mismo un Kame Hame Ha, del cual a duras penas sale con vida. Luego se recupera consumiendo un senzu más. Ha completado esta rutina varias veces durante su viaje y ahora, con nuevas fuerzas, vuelve a sus entrenamientos, esta vez con mayor energía (por la mencionada característica de los saiya). Finalmente, se da cuenta de que ha llegado al fin de su entrenamiento y retira las 100 gravedades. Sorprendido, se da cuenta de la enorme velocidad que ha desarrollado y la fuerza de su cuerpo. Satisfecho, se baña y se retira a dormir para su llegada a Namek. Sólo falta un día y le quedan tres senzu.
Freezer está inquieto, pues cuatro días han pasado sin tener noticias de Zabon. Está seguro de que está muerto o escondido, temeroso de su castigo. Pero no se preocupa mucho, pues el Escuadrón Lácteo (Las Fuerzas Especiales Gui-Niu) está a punto de llegar y, con ellos, todo un juego nuevo de scouters, con los que encontrará a Vegeta con facilidad. Por lo menos, está seguro de que no han activado las esferas. Mientras tanto, Gohan y Krilin deciden apurar el paso, pues temen que el Patriarca esté por morir, pero lamentablemente esta elevación de energía permite a Vegeta detectarlos. Para evitar sorpresas desagradables, decide llevar con él una de sus esferas. Ya cerca de hogar del Patriarca, Krilin detecta a Vegeta pisándoles los talones, así que ordena a Gohan adelantarse mientras él le consigue algo de tiempo. Vegeta desprecia a Krilin y tras esquivarlo se dirige hacia donde está Gohan, pues cree que tiene la última esfera. Por suerte, esta demora permite al Patriarca darle a Gohan el nuevo poder, el cual es detectado por Vegeta, quien cree que es Kakarotto al fin ha llegado. Es enfrentado por Nail y Krilin, pero sólo le interesa el nuevo poder que ha sentido y se sorprende mucho al ver que es Gohan. En eso, el Patriarca les comunica a través de Dende que una tremenda fuerza se dirige hacia Namek, y Vegeta se horroriza al comprobar que es la llegada de la temida Fuerzas Especiales Gui-Niu. Vegeta exige la entrega de la última esfera, pues si su deseo de ser inmortal es concedido, podrán tener la oportunidad de salir vivos de la proxima batalla que se aproxima. También les habla de la legendaria fuerza de sus siguientes enemigos. Como Nail les asegura que son tres deseos los que se pueden cumplir, aceptan la propuesta de Vegeta, aunque con sus reservas. Juntos, Nail inclusive, se dirigen donde Bulma. El Patriarca se queda solo, pues él es vital para que las esferas se activen, y Freezer no lo matará por el momento. Vegeta, Krilin y Gohan se fuerzan al máximo para llegar donde la última esfera, frenan un momento para recogerla de su escondite y continúan hacia las esferas restantes.

Justo en ese momento, cinco navíos saiya se estrellan cerca de la nave de Freezer. De ella emergen los miembros de las Fuerzas Especiales Gui-Niu, quienes se presentan ostentosamente, gritando sus nombres y asumiendo su "pose de combate". Son Rikum, Boter, Yiz, Gurdo y Gui-Niu, unos mercenarios ridículos, pero no por ello menos peligrosos. A pesar de semejante estupidez, Freezer confía en su poder y les ordena recuperar las esferas y traer vivo a Vegeta. Con sus scouters detectan su posición cerca de la de otros dos ("a esos sí pueden matarlos"). Yiz le entrega a Freezer un grupo nuevo de scouters y con arenga final, las Fuerzas Especiales parte a toda velocidad al encuentro de Vegeta y nuestros amigos.
En la nave de la Capsule Corp., una alarma le indica a Goku que sólo faltan 20 minutos para el aterrizaje. Se levanta, se lava los dientes, se viste con toda calma y está listo cuando faltan 10 minutos.
En Namek, los equipos contrarios llegan al sitio de las esferas al mismo tiempo y nuestros amigos comprueban que Vegeta tenía razón acerca del poder de la Fuerzas Gui-Niu. De todos ellos, sólo Gurdo no se ve tan impresionante. Vegeta confía en que su nuevo control le permita enmascarar su verdadero poder ante los scouters y pretende arrojar lejos su esfera, pero Boter la intercepta fácilmente. Desesperado, ordena a Krilin que destruya la que tiene, pero Gurdo interviene y le quita la esfera antes que pueda hacerlo. Al parecer, tiene la capacidad de inmovilizar el tiempo por cortos períodos. Con todas las cartas ganadoras, las Fuerzas Especiales echa suertes para ver a quién le toca el honor. Luego de una sesión de "yan ken po", queda definido que Rikum se encargará de Vegeta y que a Gurdo le tocan los dos humanos ("bah, los dos bichos"). Gui-Niu se retira con todas las esferas donde Freezer.

Rikum, graciosamente, deja que Gurdo inicie la batalla mientras los demás se vuelven meros espectadores. Vegeta les advierte acerca de los poderes de Gurdo y también les previene de usar todo su poder. Aunque Gurdo está seguro de ganar, de inmediato descubre la habilidad de estos "bichos". Detiene varias veces el tiempo, pero ambos atacan siempre por separado y tratar de lanzar ondas de energía cuando el tiempo está detenido consume mucho de su energía. Debe devolver el tiempo a normal varias veces y finalmente, en el último "congelamiento", decide usar ataque físico. Toma un árbol y lo convierte en una lanza con la cual pretende atravesar a Krilin. Nuestros amigos ven impotentes como el árbol se les acerca sin poder esquivarlo, pero en ese momento Vegeta interviene, decapitando a Gurdo y salva con las justas a Krilin.

El resto de las Fuerzas Especiales se queja de esa falta de deportivismo. Además, su pose especial no puede ser lograda con únicamente cuatro personas, lo que los obligará a desarrollar una nueva pose. Boter y Yiz hacen un yan ken po más para decidir a quien de ellos le tocan los humanos, mientras Rikum se adelanta para su turno con Vegeta, lo cual inicia con una estúpida danza introductoria. Vegeta eleva su energía, para sorpresa de los restantes miembros de las Fuerzas Especiales e inicia una serie de ataques fulminantes que culmina con una fabulosa explosión. Para horror de todos, Rikum emerge prácticamente sin daño, aunque con su armadura destrozada. Sus compañeros, más bien, están preocupados por el olor a quemado y la apariencia desarreglada del afeminado mercenario. Esta vez le toca a Rikum vapulear a Vegeta, a quien empotra contra el suelo ("¿qué, ya te moriste?"). Este, sin embargo, aprovecha un descuido de Rikum para lanzarle una descarga en la cara a boca de jarro. A pesar de ello y quedarse casi sin cabellos, Rikum comienza a disfrutar la pelea. Nuestros amigos están impresionados con la resistencia del monstruo.

Mientras, en el espacio, la computadora de abordo anuncia a Goku que sólo faltan dos minutos para el aterrizaje.

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